La psicología deportiva en competición

Podemos decir que esta temporada de triatlón ha finalizado, es hora de hacer un balance de logros y valorar: ¿Es equivalente mi rendimiento en competición al trabajo de los entrenamientos?

 

Todos tenemos aquel compañero/a de equipo que entrena menos y nos gana, o al revés, vemos cómo alguien que invierte triple sesión cada día e infinidad de kilómetros en todas las disciplinas nos hace dudar, caso típico de alguien que si puede hacer 180 km en bicicleta en vez de 120 km lo hará… Pero llegado el momento clave en carrera, quedamos por delante.

 

¿Cómo es posible? Y es que pasamos por muchas sesiones de entrenamiento donde el estado de ánimo fluctúa a diario y tendemos a compararnos con los demás, craso error. Que si fulanito hace esto y me va a ganar, que si el otro hace las series demasiado rápidas, que si… que si…

 

En alto nivel de ejecución física, la diferencia entre ganar y perder reside en un 99% en los factores psicológicos” – Mark Spitz, JJOO Múnich 1972.

 

 

Os quiero hablar de la habilidad de competir, el elemento clave llegado el día “D” que transforma todo el trabajo en resultados. El temple que nos permite ejecutar los movimientos técnicos sin sufrir un desgaste acusado. La experiencia que nos transmite tranquilidad o el saber leer la carrera. ¿Y eso afecta tanto? Absolutamente, en competiciones largas y especialmente cuanto más nivel tiene la prueba. Todos hemos visto en alguna ocasión como favoritos se desmontan, nadie es intocable.

 

Todo ello tiene mucho que ver con la psicología deportiva, a los entrenadores nos forman bastante en este sentido. Saber observar, entender, interpretar, transmitir, empatizar. Para que el artículo sea más ameno, cada punto irá acompañado de un ejemplo práctico. Algunos puntos clave son:

 

  1. Estabilidad emocional: se trata de la habilidad para manejar las emociones positivas y negativas durante la práctica deportiva. “Siempre positivo”. El fin de semana pasado estuve en un Campeonato de España élite, escuchando algunos comentarios negativos en la ventana comprendida entre los 60 minutos antes de salir y la salida. Los propios deportistas alimentaban su desastre, ¿Cómo creéis que les fue la carrera? No demasiado bien. Consejo: en los momentos previos de competición, rodearos de gente que os transmita positivismo, lejos de malas vibraciones.

 

  1. Estructura motivacional: hay deportistas que se enfocan al ego, otros a la tarea. Es la percepción del entorno que recibe el individuo y especialmente, cómo la canaliza. El progreso personal es clave. Por ello, en competición debemos tender a aplicar correctamente nuestra estrategia, evitar pensar que debemos algo a alguien o fijarnos si el entorno nos está observando como deuda a entregarles un resultado. Aislar la aprobación de la afición, el premio económico que se pueda recibir, ayudas de club, etc…

Tabla de elaboración propia (Inspirada en Duda y Nicholls, 1989)

  1. Compromiso, perseverancia y afán de superación: debemos ser realistas con nuestras posibilidades, ¡pero a la vez siempre tenemos que estar dispuestos a ir a por más! Un leve inconformismo puede ser vuestro motor fueraborda. El compromiso en competición empieza el día anterior, preparando el material minuciosamente, sin dejar cabos sueltos. El día de la carrera es necesario ir con tiempo para hacer los últimos ajustes, calentar debidamente a pie, ponerte el neopreno sin prisas, calentar en el agua, estar con tiempo en la cámara de llamadas y justo antes del pistoletazo de salida recuerda: ¡Eres un león!

 

  1. Tolerancia a la presión: vais a nadar con mucha gente pegada, que eso no os intimide. Tienes a familiares/amigos mirando, siguiéndote por el Live Track. Todo esto juega a vuestro favor, gánate la presión y llévala a tu terreno. Aquí uno de los puntos clave del inicio del artículo, a veces los que “entrenan en exceso” actúan de este modo para ganar en seguridad, superficialmente, porque llegados el momento de competir se han quedado muchos sentimientos en su interior y explotan emocionalmente. En realidad, no toleraban la presión. Si te das por aludido, detéctalo a tiempo, hablad con vuestros entrenadores y transmitid esas sensaciones para empezar a trabajar sobre ejercicios y juegos psicológicos que os ayuden a mejorar esta capacidad interna.

 

  1. Concentración y atención: hay momentos en carrera que pueden desviar nuestra atención, como puede ser un cambio en la situación meteorológica, una caída cercana en el sector ciclista, ver ciclistas haciendo drafting, etc… Esto puede alterar nuestro estado de calma y en realidad son factores externos, fuera de nuestro control. Así que a lo vuestro, seguid el plan y ejecutar la técnica correctamente. Si una bolita se empieza a hacer una montaña en plena carrera, cortar por lo sano y dejarlo para después de la línea de meta como anécdota.

 

  1. Análisis productivo del error: hay quien está buscando excusas para poder fallar desde antes de empezar. Para avanzar está claro que hay que cometer errores alguna vez, aprender de ellos, pero sin alimentar la máquina antes de empezar. Algunos ejemplos…

 

  • La natación será sin neopreno, ya saldré mal.
  • La bicicleta tiene una subida muy larga.
  • El suelo estará mojado y peligroso.
  • Hará mucho calor en la carrera a pie.

 

Los perdedores se quejan, los ganadores aprenden” (Jorge Valdano, citado por Marí, P., 2011)

 

Todo ello son factores externos que los estamos convirtiendo en elementos internos, para forzar el error. ¡Tira palante que es lo mismo para todo el cartel de salida!

 

Fuente: www.divulgaciondinamica.es

 

  1. Atribución interna de éxitos y fracasos: me solían decir cuando era pequeño que gana quien menos errores comete, y ¡ahí está el truco! En vez de intentar hacer la carrera perfecta y con prisas, ser tácticos. Aprended a moveros con el grupo e ir pasando niveles con el menor número de fallos posible. La “buena suerte” va a caer sobre el terreno que preparemos. A continuación, os muestro una imagen que resume a la perfección los factores que los deportistas atribuyen sus éxitos y fracasos.

 

En una línea de salida, todos los participantes empiezan en igualdad de condiciones.

 

Espero que os haya gustado el artículo y ayude a recapacitar sobre la gestión de emociones durante la competición. Aunque todo nace en un entrenamiento previo psicológico.

 

FOTOS: Jon Izeta para Ibiza Triatlón.

FUENTES:

Duda, J. L., & Nicholls, J. G. (1992). Dimensions of achievement motivation in schoolwork and sport. Journal of Educational Psychology, 84(3), 290-299.

Curso oficial de entrenador de nivel III de triatlón CSED/FETRI.

 

 

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